miércoles, 3 de octubre de 2018

Los templarios: más allá de la leyenda


Los templarios: más allá de la leyenda

 

Más allá de leyendas e informaciones falsas, los documentos nos desvelan una historia apasionante sobre los templarios.
Por: P. Fernando Pascual | Fuente: Catholic.net
Club de estudios Templarios Sigillum Templi 
Estas líneas quieren ofrecer una ágil presentación del proceso al que fueron sometidos los templarios en los primeros años del siglo XIV, proceso que culminó con la supresión de la Orden en una página dramática de la historia de la Iglesia. A través de los datos analizados quedan al descubierto mecanismos profundos del mal que destruyen corazones y que llevan a injusticias sin nombre, pero que no son capaces de aniquilar la bondad y el heroísmo de quienes son capaces de dar su vida por la verdad y la justicia.
A. La Orden del Temple
1. Los templarios surgieron a inicios del siglo XII, tras la conquista de numerosos lugares de Tierra Santa y de Jerusalén por parte de la I cruzada (1095-1099). Los cruzados organizaron un reino propio, en el que Balduino I fue declarado rey de Jerusalén (1100-1118). Con el nuevo rey, muchos cruzados decidieron quedarse en las zonas conquistadas para evitar que los sarracenos las conquistasen de nuevo.
Entre quienes se ofrecieron a permanecer en la zona, encontramos a Hugo (Hugues) de Payens, un caballero que deseaba unir en su vida dos ideales: los de la caballería y los de la vida monástica. Con 8 compañeros fundó en 1118 ó 1120, en la ciudad de Jerusalén, una Orden militar de caballeros (poco antes había sido fundada la primera, la Orden de San Juan de Jerusalén u hospitalarios).
Parece que se autodenominaron “pobres caballeros del Cristo”, aunque también fueron conocidos con otros nombres: “Christi milites” (soldados de Cristo), “Milites Templi” (soldados del Templo, o del “Temple”, como todavía hoy se les conoce).
Los templarios emitían, además de los tres votos religiosos de pobreza, castidad y obediencia, un voto especial de defender y escoltar a los peregrinos y viajeros que se trasladaban en Tierra Santa. Les fue dado, como lugar de residencia, una parte del edificio que ocupaba el segundo rey de Jerusalén, Balduino II (1118-1131) que, según se creía, estaba situado donde había sido levantado el templo del rey Salomón.
2. La Orden de los templarios tuvo como insigne amigo y promotor a san Bernardo de Claraval, por cuyo influjo adoptó una regla similar a la benedictina. Consiguió pronto el reconocimiento pontificio por parte del Papa Inocencio II, con la bula “Omne datum optimum” del año 1139: desde ese momento los templarios dependían únicamente del Papa.

Templarios,los caballeros de Cristo 2da parte



Templarios,los caballeros de Cristo
(Club Sigillum Templi)

2ª parte
El Priorato de Sión
Los nombres de Leonardo da Vinci y Jean Cocteau figuran en la lista de Grandes Maestres de la que pretende ser una de las sociedades secretas más antiguas y más influyentes de Europa, el Prieuré de Sion o Priorato de Sión. Muy controvertida, su misma existencia ha sido puesta en duda algunas veces; en consecuencia han sido ridiculizadas sus supuestas actividades y su repercusión, ignorada. Al principio nosotros también participábamos de este tipo de reacción, pero cuando proseguimos nuestras investigaciones vimos que desde luego la cuestión no era tan sencilla.

En el mundo de habla inglesa el Priorato de Sión llamó por primera vez la atención no antes de 1982, cuando su existencia fue dada a conocer por el muy vendido libro La Sangre Sagrada y el Santo Grial (título original traducido al español como El Enigma Sagrado), de Michael Baigent, Richard Leigh y Henry Lincoln; en el país de origen, Francia, la opinión pública empezó a saber algo desde comienzos de los años sesenta. Se trata de una orden simili-masónica o de caballería con ciertas ambiciones políticas y, a lo que parece, con una influencia considerable entre bambalinas. Dicho esto, es considerablemente difícil formular una opinión definida acerca del Priorato, quizá porque toda la institución tiene en sí cierto carácter quimérico. Sin embargo, no tenía nada de ilusorio la información que nos facilitó un portavoz del Priorato a quien conocimos hacia comienzos de 1991 en una reunión resultante de una serie de cartas bastante extrañas que nos enviaron después de una tertulia radiofónica sobre el Sudario de Turín.

La influencia reservada del Priorato de Sión se debe al menos en parte a la sugerencia de que sus miembros son y han sido siempre los custodios de un secreto tan trascendental, que si alguna vez llegase a hacerse público sacudiría los mismos cimientos de la Iglesia y del Estado. El Priorato de Sión, llamado a veces la Orden de Sión o la Orden de Nuestra Señora de Sión, entre otros títulos secundarios, retrotrae su fundación al año 1099, durante la primera Cruzada, e incluso entonces sólo fue cuestión de formalizar un grupo cuya guarda de un conocimiento explosivo databa de mucho antes.

El Priorato y los templarios llegaron a ser, dicen, prácticamente la misma organización, presidida por un mismo gran maestre, hasta que sufrieron un cisma y emprendieron caminos separados en 1188. El Priorato continuó bajo el caudillaje de una serie de grandes maestres entre los que figuraron algunos de los nombres más ilustres de la Historia, como sir Isaac Newton, Boticelli, Robert Fludd, el filósofo ocultista inglés... y, naturalmente, Leonardo da Vinci, de quien se dice que presidió el Priorato durante los últimos nueve años de su vida. Entre sus líderes más recientes se cita a Victor Hugo, Claude Debussy, y al pintor, escritor, comediógrafo y cineasta Jean Cocteau. Y aunque no fuesen Grandes Maestres, el Priorato cuenta entre sus seguidores a otras luminarias de todas las épocas, como Juana de Arco, Nostradamus e incluso el papa Juan XXIII.

Aparte de dichas celebridades, la historia del Priorato de Sión comprende supuestamente a varias de las principales familias reales y aristocráticas de Europa, durante muchas generaciones. Citemos los d’Anjou, los Habsburgo, los Sinclair y los Montgomery. La finalidad declarada del Priorato consiste en proteger a los descendientes de la antigua dinastía real de los merovingios, que reinaron en lo que hoy es Francia desde el siglo V hasta el asesinato de Dagoberto II, a finales del siglo VII.

Tenemos, pues, a un lado las pretensiones del propio Priorato en cuanto a su pedigrí y raison d’etre, al otro las afirmaciones de sus detractores. Enfrentados a este abismo aparentemente insalvable, hay que confesar que albergábamos grandes dudas en cuanto a proseguir la investigación por esa línea. En cualquier caso, nos dábamos cuenta de que si bien toda valoración acerca del Priorato se descomponía lógicamente en dos partes –la cuestión de su existencia en tiempos recientes y la de sus pretensiones históricas–, el asunto era complicado y nada de lo relacionado con esa organización aparece nunca con claridad. A los escépticos, la primera vinculación dudosa o contradicción aparente los lleva a denunciar todo el cotarro como un absurdo flagrante de principio a fin. Pero convendría recordar que nos las tenemos con unos fabricantes de mitos, a los que con frecuencia importa más transmitir ideas poderosas e incluso escandalosas por medio de imágenes arquetípicas, que comunicar la verdad escueta.

Templarios,los caballeros de Cristo 1ra parte




Templarios,los caballeros de Cristo
  (Club de estudios templarios Sigillum Templi)



1ª parte

Remontémonos en el tiempo hasta finales del siglo X. Los cristianos se habían puesto en camino para dirigirse en peregrinación hacia los lugares donde estaban enterrados los santos. Estos últimos habían intercedido sin duda en favor de los hombres y Dios, había acabado dejándose conmover aplazando la destrucción prevista para el año 1000. Uno de los más eficaces debió de haber sido Santiago, quien, en Compostela, atraía a miles de hombres y de mujeres que abandonaban su familia, su trabajo, dejándolo todo para ir a rezarle en ese lugar de Galicia donde la tierra termina.
Se había estado muy cerca de la catástrofe definitiva, y las hambrunas del año 990 eran la prueba de ello. Se había evitado lo peor, y se conocía la forma: preciso era que los hombres emprendieran una y otra vez el camino, que los monjes orasen, que todos hicieran penitencia. ¿No convenía ir más lejos, llevar a cabo la última peregrinación, la única verdaderamente merecedora del viaje de una vida? O sea, ir a los lugares en donde el hijo de Dios había sufrido para redimir los pecados de los hombres: Jerusalén.

viernes, 28 de septiembre de 2018

LOS CATAROS



Los cátaros 

Quienes Fueron los Cataros? Albigenenses Historia de los Cataros ...
Los cátaros (es decir: los «puros»), llamados también albigenses, porque eran particularmente numerosos en la región de Albi, son célebres sobre todo por la encarnizada lucha que la Iglesia y la Realeza emprendieron contra ellos, exterminándolos por todos los medios. Sus doctrinas, que se distinguen por su pesimismo, son bien conocidas: llevando al extremo la doctrina de los dos principios del Bien y del Mal, declaraban que el universo entero había sido creado por el Príncipe de las Tinieblas, y de ahí concluían en una moral ascética, que condenaba el casamiento, la generación, y la vida misma, mala en sí, puesto que aprisiona el alma luminosa en la materia tenebrosa...A decir verdad, únicamente los Perfectos estaban sujetos a estricto ascetismo; en cuanto a los simples Auditores, gozaban de una moral más suave. Paradójicamente, por lo demás, esos herejes eran, en cierto sentido, mucho más «optimistas» que la Iglesia: al hacer de la Tierra el «Reino de Satanás», los cátaros excluían el infierno del más allá, del mundo suprasensible y espiritual; al cabo de los tiempos, todos los espíritus, luego de pasar por gran número de reencarnaciones, quedarían salvados, toda la Luz librada de las Tinieblas. La literatura ocultista atribuyó a los cátaros toda clase de creencias esotéricas que les eran extrañas. No por eso dejaban de tener ceremonias y ritos iniciáticos, prácticas diversas que tenían por finalidad separar el espíritu de este mundo y librar el alma, cautiva de su cuerpo; algunos hasta querían conseguirlo bruscamente por la Endura, acto que consistía en dejarse morir de hambre; pero la mayoría se limitaba a los ritos iniciáticos propiamente dichos, que permitían alcanzar la iluminación espiritual por el ascetismo y diversas técnicas que permitían separar momentáneamente el alma del cuerpo. «Los cátaros - escribe Aroux - tenían ya en el siglo XII signos de reconocimiento, santo y seña, y una doctrina astrológica». La «cruzada» empeñada contra los albigenses es demasiado conocida para que hablemos de ella. Sin embargo, debe señalarse que las doctrinas cátaras sobrevivieron a la degollina de sus sacerdotes. Los Trovadores, que habían demostrado ser auxiliares fervientes y devotos de la herejía albigense, siguieron propagando en su «gaya ciencia» las ideas proscritas por la Inquisición.

EL NOMBRE DE DIOS y La MESA de SALOMÖN

SHEM SHEMAFORASH…EL NOMBRE DE DIOS….

SHEM SHEMAFORASH…EL NOMBRE DE DIOS…. | maestroviejo
la mesa de Salomón


Una de las doce lápidas repartidas por el mundo, a principio del siglo XX, por la organización masónica denominada Los Doce Apóstoles, siendo ésta que se encuentra en Arjona la única que presuntamente contiene escrito el verdadero nombre de Dios: el Shem Shemaforash recogido en la Mesa de Salomón –nombre que no puede escribirse jamás y sólo debe pronunciarse para provocar el acto de crear–, y en la que también están escritas las claves para el conocimiento del Universo y la fórmula de la Creación.
Juan Eslava Galán, arjonero de nacimiento, dice sobre el verdadero nombre de Dios: el Shem Shemaforash –el que no puede escribirse jamás– que “Salomón lo confía a una forma jeroglífica de alfabeto sagrado que, aunque evita la escritura del Nombre, contiene las pistas necesarias para su deducción. Este jeroglífico tiene como soporte material un objeto: la llamada Mesa de Salomón”. Esta mesa, cuya fabricación se atribuía a Salomón, el rey sabio por concesión divina, era una especie de disco metálico con una serie de trazos geométricos cincelados que contenían las claves cabalísticas del nombre secreto de Dios o Nombre del Poder, el Shem Shemaforash, una fórmula que otorga a su conocedor un poder infinito sobre la Creación. A ella se refiere el esoterismo cristiano de san Juan cuando establece que al principio fue la Palabra”.
“En el fondo del asunto yace la cábala geométrica o el secreto de la ordenación espacial de la materia, una ciencia egipcia heredada por Moisés. Es posible que el Arca de la Alianza, las Tablas de la Ley y otros objetos sagrados contuvieran los conocimientos secretos egipcios”.
“La Mesa de Salomón es geometría, pura proporción y relación espacial de la que se deduce una formulación sonora, una palabra mágica, la música de las esferas platónica, el Nombre Secreto de Dios, la palabra impronunciable tan sólo conocida por el sumo sacerdote, el Baal Shem o Maestro del Nombre. Una vez al año, el sumo sacerdote de Israel, protegido por el pectoral de las doce piedras, penetraba en el sancta sanctorum del Templo para pronunciar ese nombre en voz baja sobre el Arca del Alianza. De este modo actualizaba la alianza entre Dios y la Humanidad y renovaba la creación para que el mundo continuara existiendo”.

sábado, 15 de septiembre de 2018

Rituales Templarios

Rituales templarios

Sigue el link de rituales templarios para ver el video de History Channel sobre la razón por la que algunos de los rituales tan criticados templarios fuerón tratados como herejes.