martes, 16 de octubre de 2018

Los Cistercenses


Los Cistercienses

Historia institucional cisterciense
De Molesme a Cister

No se puede relatar la historia de la fundación de Cister sin mencionar un intento previo de reforma monástica: la fundación de Molesme, hecha por san Roberto en 1075. Allí, un grupo de monjes concibió la idea de realizar, en los bosques de Cister, una fundación mejor planeada y con mejores resultados.
Los primeros años de la vida de Roberto están rodeados por la oscuridad; y los escasos datos aparecidos en su Vita, publicada en el siglo XIII, parecían estar influenciados por sus cargos posteriores en Molesme y Cister. Roberto nació alrededor de 1028 en algún lugar de Champaña. Sus progenitores, Teodorico y Ermengarda fueron nobles, emparentados probablemente con los condes de Tonnerre y con la casa de Reinaldo, vizconde de Beaune.

Los Cataros

Los Cataros 

 Catarismo
Cruz cátara, también cruz de Occitania.
El catarismo es la doctrina de los cátaros (o albigenses),
un movimiento religioso de carácter gnóstico que se
propagó por Europa Occidental a mediados del siglo X, y
logró arraigar hacia el siglo XII1 entre los habitantes del
Mediodía francés, especialmente en el Languedoc, donde
contaba con la protección de algunos señores feudales
vasallos de la corona de Aragón.
Con influencias del maniqueísmo en sus etapas pauliciana y bogomila, el
catarismo afirmaba una dualidad creadora (Dios y Satanás) y predicaba la salvación
mediante el ascetismo y el estricto rechazo del mundo material, percibido por los cátaros
como obra demoníaca.


En respuesta, la Iglesia católica consideró sus doctrinas heréticas. Tras una tentativa
misionera, y frente a su creciente influencia y extensión, la Iglesia terminó por invocar el
apoyo de la corona de Francia, para lograr su erradicación violenta a partir de 1209
mediante la Cruzada albigense. A finales del siglo XIII el movimiento, debilitado, entró en
la clandestinidad y se extinguió poco a poco.
Etimología


La Orden de los Templarios


 Alejandro de Moreno Arteaga
Sigillum Templi

LA REGLA PRIMITIVA TEMPLARIA | ORDEN DE SAN JUAN 
La existencia de la Orden del Temple ha significado una piedra miliar en los dos siglos centrales del medievo, aquellos que han visto el florecer y el nacimiento de hechos excepcionales e irrepetibles: las grandes peregrinaciones y las cruzadas, la poesía de los trovadores y el amor cortés, las herejías de los «buenos hombres» cátaros, el mito del grial y los caballeros del rey Arturo. Las figuras de los templarios Hugues des Payns, Guillermo de Beujeau, Bernard de Trémelay, Jacques de Molay, Roger de Flor, fueron famosos personajes históricos como Goffredo di Buglione, Ricardo Corazón de León, Saladino, Bernardo de Claraval, Bonifacio VIII o Felipe El Hermoso.

viernes, 12 de octubre de 2018

El Ritual del Exorcismo Católico

El Ritual del Exorcismo Católico
El exorcismo está presente en muchas culturas; no obstante no ha existido religión que dé más énfasis a la existencia de los demonios que el Cristianismo ni ritual de exorcismo que haya cobrado tanta importancia como el católico-romano, rito que pocos conocen a detalle y que aquí revelaremos todos sus pormenores.

martes, 9 de octubre de 2018

¿Qué ocurrió en el Concilio de Nicea?

¿Qué ocurrió en el Concilio de Nicea?

La estructura de esta entrada va ser algo distinta a otras de este blog. La razón de esta diferencia es que mi objetivo aquí no es el de dar un recuento exhaustivo de lo ocurrido en el famoso Concilio de Nicea (existen excelentes libros para ello), sino el de rebatir ciertos “mitos” populares que abundan en el internet y redes sociales sobre qué ocurrió realmente en ese concilio.

Empezaré con una lista de “mitos” sobre el Concilio de Nicea que en mi experiencia son los más comunes y daré una breve explicación de por qué están errados. Luego, daré un resumen de lo que realmente ocurrió en ese concilio.

Mitos sobre el Concilio de Nicea

Los “mitos” que trataré aquí son:
  • En este concilio se redactaron los cuatro evangelios canónicos,
  • En este concilio se eligieron los evangelios que serían oficiales,
  • En este concilio se declaró la divinidad de Jesús,
  • En este concilio se declaró que el cristianismo sería la religión oficial del Imperio Romano.

1. En este concilio se redactaron los cuatro evangelios canónicos

jueves, 4 de octubre de 2018

Historia de los Templarios a Nuestros Dias


Historia de los Templarios a Nuestros Dias
Club de estudios Templarios (Sigillum Templi)


La mayor parte de las personas piensan que los Templarios se acabaron con la muerte de Jacques de Molay. Eso es falso. como dice el libro de M.N. Piobb: “Revelación”, en 1318, se reunió en salón de provenza un gran cónclave de los Templarios, y ellos decidieron quedar en sueño hasta el advenimiento de un gran maestre 600 años después.
INICIOS:
Llamamos ORDEN DE LOS TEMPLARIOS a la Orden fundada en 1118 por Hughes de Payens, de origen flamenco.
La Orden Nació en Jerusalén con el nombre de ORDEN DE LOS POBRES CABALLEROS DE CRISTO. Hugo, junto con otros 8 Caballeros, pidieron al Rey de Jerusalén, descendiente de Godofredo de Bouillon, un lugar donde reunirse y asentarse. El rey les concedió como donación las ruinas del TEMPLO DE JERUSALÉN, y por eso, se les comenzó a llamar CABALLEROS DEL TEMPLO DE JERUSALÉN o CABALLEROS TEMPLARIOS. Fueron convocados a las Cruzadas, al igual que los Caballeros Hospitalarios; pero, a diferencia de estos últimos, no sólo eran guerreros, sino que tenían una agrupación de carácter monacal. Tan es así, que Bernard de Clairvaux (BERNARDO DE CLARAVAL) presentó ante el Papa reinante las Reglas de la Congregación Templaria, en 1127.

miércoles, 3 de octubre de 2018

Los templarios: más allá de la leyenda


Los templarios: más allá de la leyenda

 

Más allá de leyendas e informaciones falsas, los documentos nos desvelan una historia apasionante sobre los templarios.
Por: P. Fernando Pascual | Fuente: Catholic.net
Club de estudios Templarios Sigillum Templi 
Estas líneas quieren ofrecer una ágil presentación del proceso al que fueron sometidos los templarios en los primeros años del siglo XIV, proceso que culminó con la supresión de la Orden en una página dramática de la historia de la Iglesia. A través de los datos analizados quedan al descubierto mecanismos profundos del mal que destruyen corazones y que llevan a injusticias sin nombre, pero que no son capaces de aniquilar la bondad y el heroísmo de quienes son capaces de dar su vida por la verdad y la justicia.
A. La Orden del Temple
1. Los templarios surgieron a inicios del siglo XII, tras la conquista de numerosos lugares de Tierra Santa y de Jerusalén por parte de la I cruzada (1095-1099). Los cruzados organizaron un reino propio, en el que Balduino I fue declarado rey de Jerusalén (1100-1118). Con el nuevo rey, muchos cruzados decidieron quedarse en las zonas conquistadas para evitar que los sarracenos las conquistasen de nuevo.
Entre quienes se ofrecieron a permanecer en la zona, encontramos a Hugo (Hugues) de Payens, un caballero que deseaba unir en su vida dos ideales: los de la caballería y los de la vida monástica. Con 8 compañeros fundó en 1118 ó 1120, en la ciudad de Jerusalén, una Orden militar de caballeros (poco antes había sido fundada la primera, la Orden de San Juan de Jerusalén u hospitalarios).
Parece que se autodenominaron “pobres caballeros del Cristo”, aunque también fueron conocidos con otros nombres: “Christi milites” (soldados de Cristo), “Milites Templi” (soldados del Templo, o del “Temple”, como todavía hoy se les conoce).
Los templarios emitían, además de los tres votos religiosos de pobreza, castidad y obediencia, un voto especial de defender y escoltar a los peregrinos y viajeros que se trasladaban en Tierra Santa. Les fue dado, como lugar de residencia, una parte del edificio que ocupaba el segundo rey de Jerusalén, Balduino II (1118-1131) que, según se creía, estaba situado donde había sido levantado el templo del rey Salomón.
2. La Orden de los templarios tuvo como insigne amigo y promotor a san Bernardo de Claraval, por cuyo influjo adoptó una regla similar a la benedictina. Consiguió pronto el reconocimiento pontificio por parte del Papa Inocencio II, con la bula “Omne datum optimum” del año 1139: desde ese momento los templarios dependían únicamente del Papa.