Cada vez que iba a la pequeña y
encantadora ciudad situada en la falda de la montaña que abriga al
monasterio, no perdía la oportunidad de visitar a Lorenzo el elegante
zapatero, amante de los libros y de los vinos. Remendar cuero era su
oficio; coser ideas, su arte. No siempre lo encontraba pues su taller
funcionaba en horarios aleatorios. En aquel día, ya al final de la
tarde, me alegré al ver su antigua bicicleta recostada en el poste al
frente del taller. Buena señal. El buen amigo me pidió que lo esperara
un poco mientras terminaba un trabajo y, en seguida, nos dirigimos a una
silenciosa taberna en busca de buena prosa y una copa de vino. Pidió un
pedazo de queso de marca famosa para acompañar el vino al mesero que
nos atendió. De inmediato repliqué al recordar que el dueño de aquella
conocida empresa de productos lácteos había sido condenado por un crimen
gravísimo. Le dije que no me sentía a gusto en comer aquella marca de
queso y le sugerí que pidiésemos otra cosa. Intrigado el artesano
preguntó: “¿Comer del queso te hará cómplice del crimen”? Respondí que
no iría a confabular con actitudes ultrajantes y añadí que actuaba de
acuerdo con mi consciencia. Él me miró con bondad antes de decir: “Sí,
debemos actuar siempre en sintonía con nuestras mejores razones. No es
bueno cuando esto no sucede. Sin embargo, permitir la expansión de la
consciencia más allá de los condicionamientos sociales y culturales,
será siempre un ejercicio de transformación y ligereza. No obstante, la
pregunta que debemos hacernos es: ¿Qué sentimiento me mueve? Ya que
definimos quienes somos de acuerdo con nuestras elecciones”.
Blog dedicado a todas aquellas personas que desean conocer sobre los TEMPLARIOS "la Orden de los Pobres Caballeros de Cristo del Templo de Salomón." , y la relación con la masonería. Dos instituciones muy diferentes actualmente. La Verdad es y será tu propia verdad, aquella lux que se obtiene investigando y viviendo esta hermosa experiencia. Los textos ofrecen conocimiento, la experiencia Sabiduría.